viernes, 15 de febrero de 2013

Cuando cualquier cosa, yo cuento. Entrevista con Alicia Molina

Imagen CONACULTA 
¿Eres un niño muy travieso y tus papás no dejan de regañarte? Alicia Molina, la autora de la colección El agujero negro y No me lo vas a creer, cuenta que así comenzó a ser escritora. Su travesura favorita era mentir.

Alicia era una niña muy tímida, todo lo contrario a Camila, la protagonista de sus cuentos. Ser pelirroja no le ayudaba mucho, pues siempre llamaba la atención. Sus papás le decían Ñapa, que quiere decir pilón o extra, pues tiene un gemelo hombre.

Su hermana mayor siempre le contaba historias y le encantaba representarlas en obras de teatro junto a sus ¡seis hermanos! ¿Te imaginas? Era como estar de pachanga todo el tiempo. Y aunque se llevaba muy bien con todos, cuando se peleaba con uno, se aliaba con otros y luego esos otros se aliaban con sus papás. Incluso jugaban cuando estaban enfermos. El recuerdo más feliz de Alicia es cuando le dio sarampión al mismo tiempo que su hermano. Los pusieron en el mismo cuarto y ahí dentro se divertían contando y representando historias.

Además de tímida, Alicia también era muy obediente, pero eso no le gustaba para nada. Su fantasía favorita era ser una niña mala y hacer muchas travesuras. "Me daban mucha envidia las niñas traviesas", dice.

Debido a esta inquietud y a su gran imaginación, Alicia se convirtió en una niña muy mentirosa. Sentía un mucho placer al ver las caras de los demás cuando le creían esos cuentos. Tanto así, que un día se metió en un gran lío en la escuela y tuvo que ir salón por salón a pedir disculpas por todas las cosas que había inventado. También llamaron a su mamá, lo bueno fue que no pudo ir porque estaba enferma en casa, así que su hermana mayor habló con los profesores. Cuando salieron del regaño, pasaron a la papelería y a la pequeña Alicia le compraron un cuaderno. Su hermana le dijo: No digas mentiras, mejor escríbelas. "Como que pasé de ser una niña mentirosa, a ser una niña imaginativa y eso fue muy padre", dice.

Los primeros cuentos que Alicia leyó fueron aquellos que los Tres Reyes Magos le regalaron en una carreola de juguete, eran de la Colección Cuentos de Oro. A los ocho años leyó su primer libro largo, Corazón, diario de un niño de Edmundo Amicis, en donde un pequeño va teniendo muchas experiencias que lo hacen madurar. "Fue el libro que me hizo descubrir que los libros te podían hacer llorar y reír. Ahí descubrí también que son un mundo habitable y yo me podía quedar en ese mundo", recuerda Alicia.



Mientras crecía dejó a un lado la escritura y se dedicó a otras cosas, pero fue cuando tuvo hijos que volvió a encontrarle gusto a la narración. "Era la tía más popular, con la que todos querían ir en el viaje porque contaba cuentos y descubrí que no sólo para los niños era un placer, sino que a mí me encantaba contarlos. Entonces yo contaba cuentos cuando los niños se iban a dormir, cuando no querían comer, cuando hacíamos un viaje largo, cuando cualquier cosa, yo cuento". La vez que una de sus hijas iba a ser operada, comenzó a relatar la historia de  Camila, una niña que quería hacerle un regalo muy especial a su mamá, pero un regalo que no se perdiera nunca. Poco a poco la historia fue tomando forma y cuando quedó lista, Ana, la hija de Alicia, regaló a sus amigas el cuento. Una copia de éste llegó a manos de Daniel Goldin, creador y director del proyecto de libros para niños y jóvenes del Fondo de Cultura Económica.  Así fue como nació El agujero negro.

Desde entonces Alicia ha escrito otros libros como El zurcidor del tiempo donde Camila emprende la búsqueda del duende Púrpura en Ayer, Mañana, Hubiera y así regresar a Hoy para poder completar sus apuntes de matemáticas. También escribió La noche de los Trasgos, donde la misma protagonista se enfrenta a unos seres extraños para que su amiga Oriana no se borre. Por otro lado, No me lo vas a creer es la historia de Juan, un niño que como Alicia dice muchas mentiras para justificar sus retardos en la escuela. Finalmente, el libro El día menos pensado narra cómo Jaime se enfrenta a muchos obstáculos para tener una vida normal, pues él no tiene el sentido de la vista.



¿Pero qué pasa si no te gusta leer? 

No te preocupes, Alicia no recomienda que te obligues, ni que te sientes a leer un libro ahora mismo. Ella dice que puedes pedirle a tus papás que te narren, pues “la narración es lo único que te permite poner en relación el presente con el pasado y con el futuro“, dice. Y si tus papás no pueden, pídele a tus abuelos que te cuenten historias de cuando eran niños.  Así poco a poco te irás interesando y buscaras los relatos que a ti te gusten en los libros.

¿Y qué hacer si quieres ser escritor de grande? 

Alicia dice que “Hay que escribir, hay que escribir, hay que escribir. Y cuando empiezas a escribir te das cuenta que es un proceso muy rico porque aunque tú tengas en tu mente la historia, la historia se va transformando cuando la vas escribiendo y en realidad no sabes lo que vas a escribir hasta que lo escribes“. Así le pasó a ella cuando hacía La noche de los Trasgos, no sabía cómo le iba a hacer Camila para ganarles, pero con práctica poco a poco la historia surgió. Además, recomienda que leas a Michael Ende. Él ha escrito libros como Momo, La historia interminable o El espejo en el espejo.

Si tú como ella, dices muchas mentiras, podrías llegar a ser un gran escritor de cuentos, un magnífico narrador o un grandioso lector.  Puedes pedirle ayuda a tus papás y si tienes pocos o muchos hermanos como Alicia, deja que ellos también te cuenten sus historias. Verás que siempre puedes sacarle el lado positivo a las travesuras que haces y convertirte en un niño o niña muy creativo.

1 comentario:

  1. cual fue su libro con el que tubo mas éxito me lo podría decir por favor

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